Indicadores de la política fiscal: diseño y aplicaciones para Chile

Ricardo MartnerDirección de Programación del Sector Público, Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES)

Las economías de América Latina están sometidas a continuos shocks, tanto de origen externo como interno, lo que se traduce en una marcada variabilidad de sus tasas de crecimiento. Es necesario entonces establecer mecanismos de estabilización para reducir esta volatilidad, entre los cuales destacan los instrumentos de política fiscal. La variabilidad creciente de las economías lleva a buscar normas de finanzas públicas que presenten características contracíclicas. Estas reglas se basan en la definición de objetivos de mediano plazo del gasto público, congruentes con el crecimiento tendencial de la economía y con su nivel de
endeudamiento público, pero independientes del componente cíclico del nivel de actividad. En este esquema, los ingresos tributarios tendrían el rol tradicional de estabilizadores de las fluctuaciones económicas. Como la política fiscal enfrenta una combinación nefasta de ingresos poco previsibles y gastos rígidos, conviene desarrollar indicadores que distingan los factores transitorios de los elementos permanentes que inciden en las cuentas públicas. En tal sentido, los indicadores de discrecionalidad fiscal ayudan a poner de relieve los problemas de mediano plazo de las finanzas públicas y aplicados al caso de Chile, permiten una medición más precisa de la política fiscal en los últimos años. Esta se ha estructurado en torno a la senda de crecimiento tendencial de la economía, evitando ajustes coyunturales de magnitud. El análisis muestra que, una vez corregido el saldo público de las principales variaciones exógenas de los gastos e ingresos públicos, se observa una orientación más bien restrictiva de la política fiscal, tendiente a controlar la demanda agregada en los años recientes de expansión del nivel de actividad.