El cambio climático es un fenómeno de carácter global y nos presenta enormes desafíos como humanidad en su conjunto. Su gran diversidad de causas y consecuencias generan una multiplicidad de efectos tanto económicos y sociales como en el medio ambiente y en los ecosistemas, por lo que requieren esfuerzos y compromisos globales. En ese sentido la evaluación de los efectos e impactos del cambio climático y el análisis de las mejores formas de adaptarse e instrumentar un proceso adecuado de mitigación de gases efecto invernadero resultan imperativas para la definición de políticas públicas que busquen asegurar el correcto y oportuno desarrollo de los países, el bienestar de las personas y la preservación del medio ambiente.
En función de lo anterior, la Comisión económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha venido trabajando, junto a varios países de la región, en la evaluación económica del cambio climático generando información, a escala local, sobre los impactos sectoriales y en grupos socioeconómicos específicos. Lo anterior ha permitido capitalizar grandes conocimientos a la vez que ha generado la necesidad de identificar y cuantificar las consecuencias e impactos del cambio climático en términos sociales, es decir en la distribución del ingreso, en el empleo, en la pobreza, entre otros. Ello permitiría trazar una senda de desarrollo y crecimiento verde con economías bajas en carbono basadas en la equidad e inclusión social no sólo presente sino también para las futuras generaciones.