 | | Stephane Straub, Asesor del Ministro Secretario Ejecutivo de Planificación, Presidencia de la República del Paraguay | | | El artículo examina la evolución macroeconómica del Paraguay después de 1989, fecha crítica pues marca el retorno a la democracia y el viraje hacia una liberalización de la economía. El proceso de estabilización emprendido entonces se tradujo en una evolución favorable de las variables monetarias, pero no así de la inversión y del crecimiento del producto. La combinación de cuantiosas entradas de capitales y el aumento excesivo de la demanda agregada, generó un creciente desequilibrio externo reflejado en una burbuja de consumo interna. El comercio no registrado, característica peculiar de la economía paraguaya, incide en la evolución del cuadro macroeconómico y al parecer ha contribuido a agravar las tendencias mencionadas, pues también hasta 1994 hubo déficit en ese comercio. En el sector financiero, el proceso de liberalización no se acompañó de un fortalecimiento de la supervisión bancaria. En este contexto permisivo, el sector financiero contribuyó a la burbuja de consumo de los años noventa, a través de la proliferación de actividades riesgosas, de préstamos vinculados, y del rápido crecimiento de un sector financiero informal o "negro". La fragilización resultante de muchas entidades financieras explica que una conjunción de perturbaciones internas y externas provocara en 1995 una crisis financiera, que tuvo efectos recesivos sobre toda la economía. El descuido de elementos tan fundamentales como la vigilancia del exceso de gasto y la modernización de la supervisión bancaria, y la opción equivocada por un modelo importador y de comercio informal, facilitaron el aprovechamiento de cuasi renta de privilegio por determinados grupos de interés y la formación de burbujas de consumo que contribuyeron a la crisis. Se precisa entonces una política macroeconómica sostenible y orientada al crecimiento, sobre la base de un proceso de innovación genuino. | |