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Gasto, inversión y financiamiento para el desarrollo sostenible en Colombia
- 2002
- Signatura:LC/L.1788-P/E
- 82 pp.
- N.Venta: S.02.II.G.102
- Series
- Serie Medio Ambiente y Desarrollo Nº54
- ISBN: 92-1-322082-0
- CEPAL,PNUD
- ISSN: 1564-4189
Resumen
| El Sistema Nacional Ambiental (SINA) se estableció mediante la Ley 99 de 1993, caracterizado por una estructura descentralizada, democrática y participativa. Su función es el manejo ambiental de Colombia y la expectativa es que se fundamente en la acción coordinada y descentralizada de las autoridades locales y regionales, así como en la participación de las etnias y la ciudadanía en general, en torno al desarrollo sostenible ambiental, económico y social del país. La estructura formal de financiación del Sistema abarca una variedad de instrumentos y fuentes de financiación para los niveles nacional, regional y municipal, tanto públicos como privados. Las fuentes oficiales nacionales de financiación de la inversión tuvieron una recomposición entre 1995 y 1998, de tal forma que se redujo la participación de las apropiaciones en el total del presupuesto nacional, mientras que la de las rentas propias de las corporaciones y la del Fondo Nacional de Regalías (FNR) han tendido a aumentar. Esto refleja consistencia con un esquema descentralizado. Las rentas propias de las corporaciones autónomas y de las autoridades ambientales urbanas son las fuentes más estables y significativas del sistema. Éstas incluyen: un porcentaje del impuesto predial recaudado por los municipios; los recursos de capital; un porcentaje de las ventas de las empresas generadoras de energía; los ingresos por concepto de ventas de bienes y servicios; las tasas retributivas y compensatorias, y los convenios interinstitucionales. La participación mayoritaria proviene del porcentaje del impuesto predial y de los recursos de capital y existe una concentración de los ingresos en cinco corporaciones con densidad demográfica y económica alta, aun considerando los factores de presión y el estado de los recursos naturales. Los montos de gasto en funcionamiento e inversión de las entidades especializadas ascendieron a alrededor de US$ 2 400 millones en el período 1995-2001, luego de un notable incremento en el gasto registrado entre 1994 y 1995, producto de las reformas institucionales adoptadas en 1993. De acuerdo con estimaciones oficiales, se calcula que, en 1995, la proporción del PIB anual destinada a gasto ambiental fue del orden del 1%, distribuido en forma relativamente similar: alrededor de una tercera parte por el sector oficial especializado, una por el oficial no especializado y otra por el privado. Si se mantuvo la proporción del aporte de los sectores, el gasto ambiental del país en el período 1995-2001 superaría los 7 000 millones de dólares. En el año 2001, los gastos corrientes de las entidades especializadas del Sistema Ambiental están presupuestados en 203 600 millones de pesos (sobre 87 millones de dólares), de los cuales el 70% se destina al funcionamiento del conjunto de las corporaciones autónomas regionales y alrededor del 26% al del Ministerio del Medio Ambiente y de los cinco institutos de investigación. La Unidad Administrativa Especial de Parques Nacionales cuenta con algo más de siete mil millones de pesos, equivalentes a unos US$ 3.2 millones. La composición del gasto de funcionamiento según el tipo de gasto varía en forma significativa dependiendo de la entidad. Los aportes de la nación para el funcionamiento de las entidades especializadas del Sistema Nacional Ambiental (SINA) tienden a concentrarse en gastos en personal (65%), mientras que los gastos generales y las transferencias corrientes representan porcentajes semejantes (17%). En el período 1990-1999, el 73% del total de la inversión ambiental con apropiaciones del presupuesto nacional fue ejecutado por las entidades ambientales, en su mayoría por las Corporaciones Autónomas (54%). La Dirección Superior canalizó el 18% de las apropiaciones de inversión, incluyendo los aportes para institutos de investigación y los créditos externos ejecutados por las corporaciones. Entre 1995 y 2001, las entidades especializadas del SINA concentraron sus inversiones en los programas de acciones instrumentales, en su mayoría los de Fortalecimiento institucional y Mejores aguas (más del 60% del total). En las entidades públicas no especializadas, los programas más importantes fueron Mejor agua, Protección de ecosistemas estratégicos y Mejores ciudades y poblaciones, los dos primeros con el 76% del total de estas entidades. El sector privado concentró su inversión en Producción limpia (73.4%) y Mejor agua (5.8%). Para el período 1998-2007, la gama de instrumentos de captación de recursos y de aportes presupuestarios de las entidades especializadas pueden llegar a representar ingresos semejantes a la tendencia de la disponibilidad de financiación que se ha dado hasta ahora, como porcentaje del PIB, sin existir bases para poder esperar cambios dramáticos en las magnitudes de la financiación. Respecto al financiamiento exterior, los créditos asumidos por la Nación con la banca multilateral y la cooperación bilateral y multilateral representaron menos del 10% del total de la financiación disponible en el país en los últimos 10 años. Colombia carece de herramientas de análisis para el seguimiento riguroso del gasto en la política ambiental. Esto es evidente en los informes de los gobiernos nacionales y de la Contraloría General de la República acerca del estado del ambiente en el país, que se limitan a enunciar el cumplimiento de unas metas, sin partir de líneas de base bien sustentadas. Igual sucede con los informes anuales y trienales de las corporaciones autónomas y de las unidades ambientales urbanas. En los informes se tiende a carecer de análisis sobre la eficacia del gasto, la pertinencia de las metas, el impacto comparativo logrado con las líneas de gasto y los medios para conseguir resultados más efectivos con los recursos disponibles. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Organismos de planificación y de definición de políticas a nivel nacional y entidades regionales adelantan actividades orientadas a contar con instrumentos de análisis y de racionalización del gasto. Las acciones son diversas y todavía no han sido estructuradas hasta el punto de fundamentar de manera sistemática la asignación óptima de los recursos disponibles. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Categorías
- Indice, Resumen e Introducción (pdf 50 Kb.)
- I. Generalidades (pdf 50 Kb.)
- II. Fuentes de financiamiento (pdf 449 Kb.)
- III. Utilización del financiamiento (pdf 56 Kb.)
- IV. Eficiencia del gasto (pdf 41 Kb.)
- V. Reflexiones finales (pdf 13 Kb.)
- Bibliografía (pdf 9 Kb.)
- Anexos (pdf 261 Kb.)
- Documento completo en formato pdf (857 Kb.)
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