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  • Corporate strategies under structural adjustment in Argentina. Responses by industrial firms to a new set of uncertainties

  • Bernardo Kosacoff, ed.
  • 2000
  • Signatura:
  • 203 pp.
  • Copublicaciones
  • ISBN: 0312231156
  • ECLAC,MacMillan
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Resumen

El proceso de sustitución de importaciones en los países latinoamericanos, y en otras economías que iniciaron su proceso de industrialización en forma tardía, se desarrolló en esquemas de economías semicerradas con una escasa orientación exportadora y caracterizados por la incorporación de procesos tecnológicos generados en sociedades más avanzadas que requerían de fuertes esfuerzos domésticos adaptativos para organizar la producción industrial.

Este es el punto de partida para un conjunto de investigaciones realizadas entre los años 1993 y 1997 que son el sustento del presente libro. Estos estudios tratan de dar respuesta a algunos de los interrogantes planteados anteriormente y a la vez, permiten efectuar nuevas preguntas sobre el devenir industrial futuro.

En los años ochenta estos procesos sustitutivos sufren modificaciones significativas. Una evaluación retrospectiva nos permite señalar tanto aspectos positivos asociados a los mismos, como identificar, simultáneamente, signos de agotamiento y restricciones que se fueron generando producto de la ausencia de condiciones más competitivas en las respectivas estructuras industriales.

La transición de los procesos de sustitución de importaciones no sólo se caracteriza por los profundos cambios en los modelos de organización de la producción, del patrón de comercio y en la generación del conocimiento técnico a nivel internacional, sino también en profundas transformaciones estructurales con procesos de apertura comercial en los propios países semiindustrializados que en muchos casos requerían, como paso previo, la implementación de programas de política económica cuya prioridad fundamental era la estabilización de precios.

El objetivo del presente libro es analizar las particularidades de la transición de la industria argentina desde el proceso de sustitución de importaciones hasta los programas de ajuste y reforma estructural que se están implementando en la década del noventa. La esencia del libro está en una recopilación muy detallada a nivel microeconómico de las respuestas que tuvieron los agentes económicos al profundo cambio en las reglas de juego.

En este contexto, durante la década de los ochenta y principios de los años noventa en el ámbito de la Oficina de la CEPAL en Buenos Aires y con el apoyo de distintos organismos del sector público efectuamos una serie de trabajos de investigación microeconómica empírica. En términos generales, estas investigaciones abarcaban, mediante un conjunto de encuestas y de visitas a plantas productivas, a más de mil empresas industriales (filiales de empresas transnacionales, grandes empresas locales, empresas medianas de gran dinamismo) que elaboraban unas ¾ partes de la producción industrial argentina y eran representativas del conjunto de los principales mercados industriales.

Surge con claridad que las evidencias cuantitativas de los efectos de las reformas estructurales y de los comportamientos microeconómicos en el caso argentino se corresponden con las observadas en los procesos de transición hacia economías más abiertas en otros países semiindustrializados. De la conformación de los programas de estabilización y reforma estructural (articulados en la trilogía: apertura, privatización y desregulación) es posible destilar un cuerpo de ideas implícito y omnipresente sobre el comportamiento a nivel microeconómico. Básicamente, estos programas de ajuste consideran respuestas instantáneas y no diferenciadas de los agentes económicos individuales que permiten en el agregado constituir un nuevo patrón de especialización productiva conducente al crecimiento sostenido.

Como se irá comprobando junto con la lectura de esta obra, el enfoque necesario para la comprensión del funcionamiento microeconómico de la industria argentina en estos últimos años requiere la consideración de otros elementos. En particular, las evidencias sobre comportamientos distintos, e incluso contrapuestos, donde la secuencia y el momento de aplicación de ciertas acciones determinan la performance final, son centrales al análisis y deben ser considerados. Asimismo, el rol de las instituciones, como reguladoras del cambio estructural, no puede ser dejado de lado sin con ello perder de vista una cuestión que afecta y altera la fisonomía productiva. El esfuerzo de los autores está en remarcarle a los lectores, una y otra vez, a través de evidencias y argumentos, que la dinámica industrial de los noventa no surge de un conjunto de acciones casuales, sino que es el resultado de estrategias puestas en práctica por agentes económicos y fundadas en el desarrollo de capacidades adquiridas en el pasado y en los límites impuestos por un entorno económico en transición e irreversible. Por supuesto, no existe cuerpo teórico que pueda abarcar por sí solo toda la complejidad del fenómeno observado. Sin embargo, los autores comparten una aproximación fragmentaria que permite contener las diferencias, cuando éstas pasan a ser centrales.

Un aspecto central al que se intentará dar respuesta es la paradoja que encierra el proceso de estabilización económica de Argentina en los noventa. La, por mucho tiempo esperada, capacidad de prever la evolución de las principales variables macroeconómicas (desde las tasas de interés, pasando por los salarios, y llegando hasta el tipo de cambio nominal) implica una ventaja incomparable para la organización de las actividades productivas. La inestabilidad monetaria, que cruzó los ochenta desde la crisis de la deuda externa en 1981, pareciera haber desaparecido y con ella muchos de los problemas que aquejaban al entramado industrial. Sin embargo, aparecen en el horizonte de los negocios nuevas incertidumbres, cuyas características difieren sustancialmente respecto a las que dominaban el escenario en el pasado.

Un nuevo tipo de incertidumbres, que pueden denominarse estratégicas, surgen en los noventa y se corresponden con la modificación del entorno competitivo de las firmas y con las nuevas reglas de juego que determinan qué van a producir las empresas industriales y cómo lo van a hacer. En el marco de estas modificaciones radicales del contexto, decisiones sobre inversión en activos específicos, incorporación de líneas de producción, calificación de recursos humanos en la firma o el sendero a seguir de aprendizaje tecnológico adquieren una dimensión inasible y de difícil evaluación con los esquemas predominantes en una economía semicerrada. Es posible ejemplificar estas nuevas tendencias al considerar las diferentes perspectivas que confluyen en el traspaso de firmas industriales locales a manos de filiales de empresas transnacionales. Razones de índole financiera, tecnológica y organizativa juegan un papel destacado a la hora de tomar una decisión de compraventa. Pero también, pasa a ser decisiva cierta incapacidad para responder de manera adecuada al desafío de operar en contextos de economía abierta y fuerte internacionalización, donde el posicionamiento estratégico definido por la casa matriz de la transnacional es clave para aminorar las incertidumbres.

La notable magnitud de los cambios que enfrentó la economía argentina en los últimos tiempos modificó sustancialmente la lógica de las actividades productivas para gran parte de las firmas e individuos. Las respuestas de los agentes económicos al nuevo contexto no fueron homogéneas e incluso, las evidencias señalan que los propios agentes vieron afectada su fisonomía a partir de estos cambios. Qué nos ofrece la teoría económica para poder comprender mejor los aspectos microeconómicos del proceso de fuerte cambio estructural que aún se encuentra en vigencia?

El agente económico que pasa a ser el objeto de análisis es la firma. El concepto de empresa se construye a partir de elementos de distintas corrientes teóricas. Pensar a la empresa como una función de producción no es suficiente para comprender el comportamiento empresarial. Por eso es se deben incorporar otras tradiciones que permitan avanzar en la comprensión del cambio microeconómico.

En este sentido, la discusión sobre los límites de la firma, es decir, qué produce y qué comercia a través del mercado, se ve enriquecida si se consideran los costos de transacción como elementos centrales. Así, por ejemplo, los costos de realizar transacciones a través del mercado se vuelven extraordinariamente elevados en contextos de alta incertidumbre, lo que llevará a que los agentes tiendan a procesos de integración de sus actividades productivas, modificando profundamente la organización de la actividad de producción hasta en los aspectos menores de la misma.

Pero también se necesita incorporar la capacidad de innovar de las empresas y de adaptarse a un contexto de cambio permanente que las afecta. Aquí, los enfoques derivados de los trabajos de Schumpeter, particularmente el conocido como teoría evolucionista permiten dar respuesta a algunos de nuestros interrogantes básicos sobre la contraposición entre cambio y permanencia que encierra toda actividad productiva. Conceptos tales como rutinas de comportamiento de agentes o de funcionamiento de organizaciones, creación de capacidades tecnológicas y trayectoria previa explican en parte las distintas reacciones empresariales ante perturbaciones similares. En particular, en el caso argentino, el salto de un contexto en donde las acciones financieras determinan la performance de la firma a otro donde la correcta percepción de la evolución de la actividad en el mediano plazo pasa a ser la clave del éxito o fracaso, implica un cambio en la información relevante y en las habilidades requeridas para su obtención y procesamiento.

Si la información con que cuentan las firmas fuera completa y perfecta no tendría sentido hablar de estrategias. Las estrategias empresariales tienen su fundamento en la incapacidad de los agentes para obtener toda la información necesaria para la toma de decisiones y en la propia limitación que enfrentan las firmas para procesarla adecuadamente. El conocimiento y la información son dos elementos que determinan las acciones que van a llevarse a cabo. El hecho que el conocimiento se caracterice por tener aspectos tácitos complica aún más el problema.

Otro elemento que debe ser incorporado es la especificidad de los activos y la irreversibilidad de algunas de las decisiones que deben encarar los agentes económicos. Algunos desarrollos recientes en la teoría económica intentan considerar este tipo de problemas. La decisión de invertir en activos específicos en contextos de incertidumbre surge luego de una evaluación sobre el valor que tiene para la empresa posponer la decisión para un momento posterior. Este tipo de consideraciones explican ciertas conductas observadas en la industria argentina en los últimos años. El valor de la opción por esperar puede llegar a ser muy elevado en ciertos períodos y para ciertos sectores o empresas.

El conjunto de estos conceptos está planteandos en el primer capítulo del trabajo elaborado conjuntamente con Ernesto Dal Bó. A su vez, estos elementos conceptuales están implícitos permanentemente en la elaboración de los restantes capítulos del libro. El capítulo dos analiza las distintas etapas del largo proceso de industrialización argentina, poniéndo un énfasis particular en la evaluación del proceso sustitutivo y en las modificaciones ocurridas a partir de la ruptura del mismo. El tercer capítulo evalúa la participación de las empresas transnacionales en la industria argentina considerando su evolución histórica y la dinámica observada durante los procesos de apertura comercial y reforma. El capítulo cuatro elaborado por Gabriel Yoguel analiza detalladamente las respuestas a las nuevas condiciones por parte de las pequeñas y medianas empresas cuantificando su evolución y evaluando a su vez la alta heterogeneidad de comportamientos por parte de estos agentes económicos. Roberto Bisang, en el capítulo cinco, analiza los rasgos que caracterizan al desarrollo de los holdings en la Argentina, remarcando la dinámica observada en su comportamiento y su creciente participación en el proceso de industrialización, que es radicalmente diferente a la típica empresa familiar del proceso sustitutivo. Finalmente, el capítulo seis es una aproximación analítica sobre el proceso de transformación de la industria argentina. El enfoque se centra en las estrategias empresariales como respuestas al fuerte proceso de cambio que enfrenta la economía local. Partiendo del período de desmantelamiento de la estructura industrial basada en la sustitución de importaciones, se recorre un largo trayecto donde las mutaciones del contexto internacional y del local se intensifican radicalmente.

Existe un amplio consenso entre los investigadores que, durante los noventa, la industria ha sido expulsora de mano de obra, que disminuyó el número de establecimientos, que aumentó el grado de apertura comercial (con énfasis por el lado de las importaciones), que en relación a los años precedentes se registró un importante proceso de inversiones, que aumentó la concentración y la extranjerización industrial y que el coeficiente de valor agregado cayó de manera abrupta junto con una declinación del margen bruto real. Asimismo, desde un punto de vista microeconómico, hay una mayor presencia de funciones de producción menos intensivas en trabajo, una mayor adopción de tecnologías de producto de origen externo y de nivel de «frontera tecnológica», un abandono de la mayor parte de los esfuerzos tecnógicos locales en la generación de nuevos productos y procesos, una desverticalización de las actividades basada en la sustitución de valor agregado local por abastecimiento externo, una reducción en el mix de producción junto con una mayor complementación con la oferta externa, una creciente externalización de actividades del sector servicios, una mayor internacionalización de las firmas y de la importancia del Mercosur en las estrategias empresariales, una mayor gravitación de las filiales de empresas transnacionales y la virtural desaparición de las empresas estatales, y una mayor heterogeneidad tanto inter como intrasectorial.

No parecen quedar dudas respecto a que el camino hacia una nueva microeconomía en la industria argentina es inexorable. Quizás el rasgo más saliente de la nueva conformación productiva sea la heterogeneidad señalada anteriormente. Las distintas respuestas empresariales a los cambios en el entorno competitivo determinaron resultados no homogéneos para las firmas industriales. Asimismo, estas respuestas diferenciadas no resultan obra de la casualidad. Es posible conceptualizar las razones económicas de tales comportamientos. Enfoques apreciativos permitirían captar con mayor precisión fenómenos complejos y diferenciados, en los cuales es necesario incorporar argumentos institucionales, históricos y organizacionales al instrumental más convencional de la economía. Así se podrá precisar en todos sus matices la complejidad de los procesos y de la dinámica de los cambios estructurales y el rol que cumplen las empresas como organizaciones de la actividad económica en su particular interacción con las instituciones y los mercados.

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