 | La CEPAL ha querido celebrar el centenario del nacimiento de don Raúl Prebisch con una serie de actos en su honor. En el mes de abril, coincidiendo con su natalicio, realizamos un Encuentro Homenaje durante el cual tuvo lugar una mesa redonda acerca de la influencia de Raúl Prebisch en el pensamiento económico y político de la región, en donde participaron destacados conferencistas, muchos de los cuales tuvieron el privilegio de trabajar directamente con don Raúl. Por su parte, a partir de mañana se llevará a cabo el Seminario "La teoría del desarrollo en los albores del siglo XXI". El día de hoy tengo el honor de inaugurar la Cátedra Raúl Prebisch, a la cual tendremos oportunidad de invitar regularmente a conferencistas que se han destacado por su aporte al desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe. Nos sentimos muy honrados de que sea el gran intelectual brasileño Celso Furtado quien dicte esta conferencia inaugural. Quiero, Profesor Furtado, darle la más cordial bienvenida a su casa, la CEPAL, y expresarle nuestra enorme gratitud por su contribución intelectual y política a la consolidación de esta Comisión y al desarrollo de nuestra región. La magnitud de su obra intelectual y sus aportes al desarrollo de América Latina están claramente reflejados en la Exposición "Celso Furtado: Vocación América Latina", que tendremos oportunidad de inaugurar luego de esta conferencia. Me gustaría destacar algunos elementos de esta amplia obra y el profundo impacto que ha tenido en nuestra región y en el mundo entero. En su primer libro de memorias, que lleva un título por lo demás extraordinario, "La Fantasía Organizada", Furtado describe su participación en la gestación de la teoría estructuralista durante la primera década de la CEPAL, como interlocutor privilegiado de don Raúl Prebisch. A partir de ese momento, se convirtió en un creativo y prolífico historiador y teórico del subdesarrollo. Su trabajo como historiador económico analiza, con enorme claridad, cómo se formaron las estructuras productivas, sociales e institucionales de América Latina, mostrando las peculiaridades que las diferencian, en particular, de la trayectoria seguida por los países industrializados. Dicho trabajo ha tenido momentos de gran inspiración, entre ellos el texto clásico "Formación Económica de América Latina", pero sin duda el más influyente ha sido su "Formación Económica de Brasil". Luego de cuatro décadas de su publicación, sigue siendo hoy una referencia básica para la historia económica de ese país. La máxima expresión de su trabajo teórico es quizás su libro "Desarrollo y Subdesarrollo". En esta obra demuestra cómo la escasa diversificación productiva y la heterogeneidad tecnológica de los países subdesarrollados crean, durante la etapa de industrialización, severas dificultades para la generación de excedentes y de divisas. Analiza, además, los elementos de ruptura y de continuidad con las estructuras heredadas de la formación histórica de estos países. La síntesis entre esos dos elementos -la caracterización del subdesarrollo como estructuras productivas periféricas deficientes y la historia de la formación de esas estructuras- lleva a Furtado a caracterizar el subdesarrollo como un proceso en si mismo, con profundas raíces históricas, que no desaparece automáticamente con la modernización. En las condiciones de la periferia latinoamericana, los mecanismos del crecimiento suelen ser portadores de una tendencia perversa hacia la preservación del subempleo y de la heterogeneidad tecnológica, lo que exige medidas específicas para su superación. A partir del esquema analítico "histórico" y "estructuralista", Furtado analiza los problemas de la inserción internacional latinoamericana, incluida la dependencia financiera, tecnológica y cultural, y los problemas que surgen en el ámbito nacional: los procesos inflacionarios, los desequilibrios en la balanza de pagos, el subempleo y los rezagos sectoriales, entre otros. Quiero resaltar aquí un aporte que ha tenido un impacto trascendental en los debates teóricos sobre el desarrollo en América Latina. Me refiero a la idea, introducida simultáneamente por Furtado y por Aníbal Pinto, de que el perfil de la demanda resultante de la concentración de la propiedad y de los ingresos, predefine el perfil de la oferta, generando a través del proceso de industrialización, una estructura productiva intensiva en capital y poco generadora de empleo. Por esa vía, de acuerdo con los planteamientos de Furtado, se establece un patrón de crecimiento que predetermina una mala distribución del ingreso y es incapaz de generar suficiente puestos de trabajo en los sectores con mayores niveles de productividad. Esa percepción del patrón de crecimiento le permitió introducir, de forma pionera, la visión estructuralista sobre la persistencia del desempleo y la desigualdad, que continúa vigente hoy en día en la CEPAL bajo la denominación de "brecha de la equidad". Una vez alcanzada una mínima interpretación del desarrollo, a comienzos de los años cincuenta, la CEPAL, con la activa participación de Furtado como Director de la División de Desarrollo Económico, contribuyó a la formación y consolidación de la capacidad técnica a los gobiernos latinoamericanos. Furtado redactó el primer texto cepalino sobre la materia, "Introducción a la técnica de programación". En él desarrolla métodos para anticipar la dinámica de la demanda, para establecer las inversiones requeridas, dadas las restricciones de financiamiento y de disponibilidad de divisas. En términos prácticos, el desafío era gigantesco, dada la carencia de capacidad técnica específica en la mayor parte de los gobiernos de la región. Celso Furtado ha sido indudablemente el forjador de la corriente estructuralista y cepalina en Brasil. Como profesor universitario, ha sido maestro de varias generaciones de profesionales, y referencia esencial, intelectual e ideológica, en la formación de un gran número de destacados economistas brasileños, hoy catedráticos en las principales universidades o altos funcionarios del Gobierno. Pero, como todos sabemos, el gran objetivo de Furtado ha sido la transformación económica, social y política de la región. Con esa visión, ha utilizado el trabajo intelectual como instrumento para la acción política. Furtado es uno de los máximos representantes de una cepa muy especial de intelectuales latinoamericanos que hace permanentemente el puente entre la formulación teórica y la acción social transformadora. En sus propias palabras: "Nosotros los intelectuales que trabajamos con ideas, no desconocemos la importancia de la acción. Nunca fue otra cosa la vida de un intelectual, siempre consciente de que los mayores problemas de una sociedad exigen un compromiso con la acción (...)". Consecuente con su pensamiento, ha sido funcionario de gobierno, orientando así las políticas públicas de su país. Fue el creador de la Superintendencia del Desarrollo del Nordeste, marco indiscutible en la institucionalidad mundial en materia de desarrollo de subregiones muy pobres. Fue también Ministro de Planificación en el gobierno de Jõao Goulart, en la primera mitad de los años sesenta. El golpe militar le obligó a exiliarse por muchos años, pero en la década de los ochenta regresó a su país, donde ocupó el cargo de Ministro de la Cultura del presidente Sarney. Celso Furtado es, para nosotros, motivo de profundo orgullo y de permanente inspiración. Le agradecemos por su constante creatividad intelectual, que continúa presente en la casa, enriquecida por su permanente producción intelectual. Hoy aportará con la agudeza que lo caracteriza, luces acerca de las raíces de la globalización. A nombre de la CEPAL, quiero expresarle la enorme satisfacción y el inmenso honor de que sea usted quien inaugure hoy esta Cátedra Raúl Prebisch. |  |