El Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura denuncia el sufrimiento de las víctimas de la tortura, sus familias y sus comunidades, y ofrece una oportunidad de reiterar nuestra condena colectiva de la tortura y de todas las penas crueles, inhumanas y degradantes.
La prohibición de la tortura está profundamente arraigada. Es absoluta e inequívoca y se aplica en todas las circunstancias, en períodos de guerra y en tiempo de paz. Tampoco es admisible la tortura que se oculta bajo otros nombres: las penas crueles y no habituales son inaceptables e ilícitas con independencia de su denominación.
Sin embargo, esta lacra persiste en demasiadas sociedades y es tolerada, e incluso practicada, por los gobiernos y sus agentes.
Debemos trabajar de consuno para eliminar esa repugnante mancha que empaña la conciencia de la humanidad. Debemos pronunciarnos decididamente contra esas prácticas y renovar nuestro empeño en erradicar la tortura en todas sus formas.
Valoro muy positivamente la reciente entrada en vigor del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Al crear un sistema de visitas internacionales y nacionales a lugares de detención, el Protocolo puede contribuir a evitar el maltrato de los detenidos. Sus disposiciones también pueden servir de ayuda al Relator sobre la tortura en el desempeño de sus funciones. Insto a los Estados que aún no lo hayan hecho a que ratifiquen la Convención y su Protocolo Facultativo, y a que permitan a las víctimas presentar denuncias individuales conforme a esos instrumentos.
El presente año marca el 25° aniversario del Fondo de las Naciones Unidas de contribuciones voluntarias para las víctimas de la tortura. Se trata de uno de los fondos fiduciarios de mayor envergadura dedicados a cuestiones humanitarias en las Naciones Unidas y brinda un importante apoyo a organizaciones que prestan asistencia a las víctimas y sus familias. Agradezco a los actuales donantes su apoyo al Fondo y aliento a la comunidad internacional a que siga contribuyendo generosamente a él. También agradezco la labor que desempeñan las organizaciones no gubernamentales en todo el mundo para apoyar y rehabilitar a las víctimas de la tortura y sus familias.
Reafirmemos en este Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura los derechos y la dignidad inalienables de todos los hombres y mujeres y propongámonos combatir los tratos crueles, degradantes e inhumanos dondequiera que se produzcan.
Kofi Annan