(1 de octubre, 2002) Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, advirtió hoy que el mundo aún está lejos de alcanzar los objetivos acordados por sus líderes hace dos años para la Declaración del Milenio. Además, esbozó una serie de pasos dados por las Naciones Unidas y sus socios para acelerar el progreso hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo de Milenio (ODM).
Al presentar su primer informe anual sobre la puesta en práctica de la Declaración del Milenio, el Secretario General advirtió que las perspectivas de alcanzar los ODM dadas las tendencias actuales son "decididamente variadas", con marcadas diferencias entre y dentro de las regiones. También se refirió al insuficiente progreso en temas como los derechos humanos, la democracia y la buena gobernabilidad, la resolución de conflictos y las necesidades especiales de África.
"El progreso debe lograrse en un frente mucho más amplio", dijo. "De lo contrario, las sonoras palabras de la Declaración sólo servirán como horribles recordatorios de las necesidades humanas desatendidas y de las promesas incumplidas".
Kofi Annan lanzó la Campaña del Milenio para dar a conocer mejor los compromisos en todo el mundo, y asegurar que sean el foco de la acción global. En este contexto, se realizarán una serie de informes nacionales, complementarios a los globales, para medir y monitorear el progreso hacia el logro de los ODM sobre una base de país por país. "Nuestra esperanza es que en esta era de democracia, los informes anuales obligarán a la acción", señaló. La ex Ministra para la Cooperación al Desarrollo de Holanda, Eveline Herfkens, lo apoyará en esta tarea.
Ya se han realizado una docena de informes piloto. Estos primeros resultados se utilizan en la identificación de desafíos y oportunidades desde Bolivia hasta Camerún, en un trabajo conjunto de la sociedad civil, funcionarios de gobierno y otros socios. También hay indicios de un interés creciente desde el sector privado. Cada país en desarrollo deberá confeccionar un reporte para fines de 2004, y luego emitirlo regularmente.
El progreso ha sido lento
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), incluyen metas con plazo de cumplimiento fijo y mediciones, aceptados por todos los miembros de la ONU. Ellas van desde reducir a la mitad la pobreza extrema hasta detener la propagación del VIH/SIDA, y universalizar la educación primaria. Todo con fecha límite en el 2015.
Annan reconoce algo de progreso en el logro de los Objetivos, pero considera que en la mayoría de los lugares es demasiado lento: La matrícula en las escuelas primarias subió del 80 al 84 % en la década pasada.
La proporción de personas con nutrición insuficiente cayó del 20 al 17 % durante el mismo período. Ambas tendencias ahora necesitan ser aceleradas.
La proporción de personas que viven con menos de un dólar por día - el indicador referencial para la pobreza extrema - ha caído del 29 al 23 % en los últimos diez años, aunque esto esconde diferencias regionales significativas. En el mismo período, el Este de Asia ha visto caer la proporción de gente que vive con menos de un dólar por día de 28 % al 14 %. El Sur de Asia, donde todavía vive cerca de la mitad de los más pobres del mundo, registra una caída más modesta del 44 % al 37 % - y en África la disminución sólo ha sido del 48 % al 47 %.
Un informe preparado el año pasado por un panel encabezado por el ex Presidente de México Ernesto Zedillo, que incluyó a Robert Rubin, ex Secretario del Tesoro de Estados Unidos, estimó que alcanzar los ODM tendría un costo adicional en asistencia anual de 50 mil millones de dólares.
A comienzos de este año, en la Conferencia sobre Financiación para el Desarrollo de Monterrey, Estados Unidos prometió incrementar el gasto en asistencia en un 50 %, ó 5 mil millones de dólares por año, y la Unión Europea ofreció 7 mil millones de dólares adicionales por año.
Los esfuerzos para lograr los Objetivos han sido estimulados por metas adicionales acordadas e iniciativas lanzadas en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en Johannesburgo el mes pasado. Esto incluye una meta de reducir a la mitad la proporción de personas que carecen de acceso a saneamiento básico, que se suma al Objetivo del Milenio de reducir a la mitad la proporción de aquellos sin acceso a agua limpia.