| Promover mejores estándares de vida para todos los seres humanos es uno de los principios que dieron origen a la Organización de las Naciones Unidas. A medida que nos adentramos en el Siglo XXI, se hace cada vez más evidente que para mejorar las condiciones de vida, debemos proteger el medio ambiente natural y los recursos que nos permiten sobrevivir en la tierra. Al tolerar que continúen las devastadoras prácticas medioambientales, estamos legando a nuestros niños un futuro desolador y peligroso. Hoy, tenemos una oportunidad de concentrar la atención y la acción mundial en la conservación de la capa de ozono. Esta capa, regalo natural y protector de la tierra, absorbe los rayos ultravioleta del sol, que son dañinos para las personas, los animales y las plantas. Mantener esta barrera entre el sol y la tierra es esencial para la supervivencia humana. La Declaración de Beijing, aprobada en Diciembre de 1999 durante la reunión de las Partes del Protocolo de Montreal sobre Sustancias que Destruyen la Capa de Ozono, reafirmó el compromiso de 175 gobiernos, organizaciones internacionales, industrias y otros grupos pertinentes de suprimir gradualmente aquellos productos químicos que destruyen nuestra capa de ozono estratosférica. El acuerdo ha sido exitoso desde sus inicios; muchos países han hecho progresos notables en cuanto a la eliminación progresiva del consumo de sustancias que agotan la capa de ozono. Sin esta adhesión profunda al Protocolo, los niveles de sustancias que deterioran el ozono serían cinco veces superiores a los actuales. El éxito del Protocolo de Montreal muestra claramente lo que se puede alcanzar cuando las naciones y organizaciones internacionales cooperan y trabajan conjuntamente en pro de un mismo objetivo. Sin embargo, no podemos permitirnos ser complacientes. El progreso extraordinario que se ha alcanzado hasta ahora debe continuar hasta que estemos absolutamente seguros de que la capa de ozono estará protegida. La atención que se prestó a los países industrializados, que fueron los pioneros en bajar la producción total de clorofluorocarbonos (CFC), debe centrarse ahora en los países en desarrollo que, de acuerdo al Protocolo de Montreal, tienen plazo hasta el año 2010 para suprimir la producción de emisiones de CFC. Sólo a través del total y continuo acatamiento del Protocolo, tanto por parte de los países desarrollados como por los países en desarrollo, se podrá asegurar la total recuperación de la capa de ozono. Celebro que el tema "Salvemos nuestro cielo: Protéjase usted mismo; Proteja la Capa de Ozono" haya sido elegido este año para conmemorar el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono. Es un recordatorio de que el futuro de nuestro planeta así como el de la humanidad están en nuestras manos. Hago un llamado a los gobiernos, a la industria, a las organizaciones y a los ciudadanos de todo el mundo para que apoyen los objetivos de este Día Internacional del Ozono, promoviendo actividades que contribuyan para que haya mayor conciencia pública y política sobre este tema. A través de esfuerzos educativos, cooperación pública y compromisos que refuercen sólo el uso de sustancias químicas y productos que no destruyan el ozono, nosotros podemos lograr grandes logros en cuanto a la protección de nuestra tierra y de nuestra salud, así como en establecer estándares más altos de vida para las futuras generaciones en este planeta. |