El tema de este año del Día Mundial de la Alimentación, "El Agua: fuente de seguridad alimentaria", reconoce que el agua es uno de los elementos más importantes para el desarrollo en nuestros días. Después de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, este día presenta la oportunidad de recalcar el papel de los recursos acuíferos en la producción sostenible de alimentos. Es esencial que nos enfoquemos en este tema para ser capaces de enfrentar las necesidades de las generaciones presentes y futuras.
Actualmente, la agricultura utiliza el setenta por ciento del agua dulce. Debemos desarrollar propuestas innovadoras en cuanto al desarrollo y manejo del agua, si pretendemos alimentar a los más de ochocientos millones de personas que padecen hambre alrededor del mundo y si deseamos asegurar el suministro de agua potable para los mil cien millones de personas que no tienen acceso a ella.
Asimismo, si queremos prevenir que las dos terceras partes de la humanidad enfrenten una grave escasez de agua potable en las décadas venideras, debemos aprender a controlar los recursos acuíferos con más eficiencia, especialmente en el campo de la agricultura - "más cosechas por cada gota" - y desarrollar mejores condiciones para el manejo regional de los mantos acuíferos, en especial aquellos que abastecen a más de un solo país.
Por esa razón, la Asamblea General ha proclamado a 2003 como el Año Internacional del Agua Dulce. En marzo próximo, se llevará a cabo en Tokio, Japón, el Tercer Foro Mundial sobre el Agua para hacer frente a los problemas de desarrollo y manejo de los recursos acuíferos.
En la Cumbre Mundial de la Alimentación, que se llevó a cabo en junio de este año, los líderes del mundo renovaron el compromiso que adquirieron hace cinco años de reducir a la mitad la cantidad de personas que padecen hambre en el mundo para el año 2015. No hay tiempo que perder si queremos alcanzar ese objetivo, que también es parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio acordados en septiembre del 2000.
En este Día Mundial de la Alimentación, mantengamos esta promesa. Comprometámonos a utilizar el agua inteligentemente y con responsabilidad, por el bien de nuestros hijos y el de nuestros nietos.
Kofi A. Annan