| El Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial recuerda a las víctimas de la masacre de Sharpeville del 21 de marzo de 1960, en la cual 69 manifestantes pacíficos en contra del apartheid fueron asesinados por fuerzas policiales sudafricanas. Dicha tragedia marcó un hito importante en la lucha contra el racismo, pero esta lucha aún no se ha ganado del todo. Después de más de cuarenta años, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia continúan siendo problemas extremadamente serios. De hecho, la discriminación se encuentra profundamente incrustada en las estructuras económicas, sociales y políticas de muchas sociedades, además de ser una de las causas de un gran de número de conflictos violentos. A diferencia de los grupos dominantes, los miembros de grupos particulares raciales o étnicos continúan estando más expuestos a la pobreza y a tener menor acceso a servicios de salud adecuados así como a la educación. La persistencia de viejos patrones de racismo condena a muchas personas a una vida de marginación y humillación. Y en la última década, han surgido nuevas manifestaciones de odio. Las Naciones Unidas se hallan inmersa en el centro de los esfuerzos por abordar la difícil situación de los migrantes, las minorías, los indígenas, los descendientes de africanos y otras víctimas. Dichos esfuerzos prestan particular atención a la educación a fin de inculcar en todos los miembros de la sociedad los valores de igualdad, tolerancia, diversidad y respeto por los derechos humanos. No obstante, para que este proceso sea exitoso, ambos - gobierno y sociedad civil- necesitan hacerlo suyo. Los gobiernos deben brindar una dirección clara de las políticas adoptando planes exhaustivos de acción nacional contra el racismo. Todo esto debe complementarse con los esfuerzos de la sociedad civil para construir sociedades inclusivas en donde la diversidad sea vista como un bien y no como una amenaza. En el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, honremos a todas las víctimas del pasado y del presente, intensificando nuestros esfuerzos para construir un futuro libre de este flagelo y un mundo en el cual la igualdad sea una realidad para todos. |