| El tema de este año para el Día Mundial de la Población, "Mil millones de adolescentes: el derecho a la salud, a la información y a los servicios", destaca la necesidad de apoyar a los jóvenes en sus esfuerzos por llevar vidas seguras y gratificantes y contribuir al bienestar de sus familias y de sus comunidades. En el mundo, millones de niñas y niños están privados de educación, lo que afecta sus oportunidades individuales y las de la sociedad. En algunos países, la mitad de las niñas se casa antes de los 18 años, lo cual lleva a menudo a una maternidad precoz que presenta serios riesgos de salud para la madre y el niño. La experiencia muestra que las mujeres con educación tienden a casarse más tarde y a tener hijos más saludables y más educados, y que estos beneficios se transmiten de una generación a otra. La educación y la información también influyen en el número de hijos que tendrán. Si la mujer esperara hasta los 23 años, en lugar de los 18, para tener a su primer niño, la tendencia del crecimiento demográfico se podría reducir en más del 40%. La información y los servicios también son cruciales en la lucha contra el SIDA y en la búsqueda generalizada de una buena salud. Los jóvenes deberían conocer cómo se transmite el virus del VIH y cómo se pueden proteger de esta infección. Esto es importante en todas partes pero es crítico en países donde las tasas de infección ya son altas o están incrementándose rápidamente. Los servicios de salud reproductiva y mayor información sobre este tema también ayudarán a los jóvenes a evitar conductas riesgosas, embarazos no deseados y una salud general deficiente. Y en las zonas de conflicto, donde los niveles de abuso y violencia sexual se han agudizado drásticamente, los jóvenes necesitan servicios adecuados para recuperarse y para participar en el retorno de su país a una vida normal. Si el mundo lograra los Objetivos de Desarrollo del Milenio e implementara el programa de acción aprobado en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, (El Cairo,1994), las intervenciones más efectivas contarían con la participación de los mismos jóvenes. Son ellos quienes pueden identificar mejor sus necesidades y quienes deben ayudar a diseñar los programas que abordan estos temas. Una de cada seis personas sobre la tierra es un adolescente. En el mundo en desarrollo, sobre el 40% de la población tiene menos de 20 años. Las decisiones que tomen esos jóvenes determinarán nuestro mundo y las posibilidades de las futuras generaciones. En este Día Mundial de la Población, reconozcamos su derecho a la salud, a la información y a los servicios que ellos necesitan y merecen. |